Como habrás leído y escuchado en multitud de ocasiones, existe una gran variedad de managers que ejercen su labor de diferente manera; los hay autoritarios, laxos, confiados o “colegas”, participativos, burocráticos… Todos ellos comparten algo indiscutible: la dificultad que supone gestionar equipos, asumir la responsabilidad y responder del trabajo de un grupo de individuos que pueden ser dos o doscientos.

Si este es tu caso, o tu carrera va orientada a la dirección y gestión de proyectos a gran escala, plantéate en primer lugar ¿qué tipo de líder eres?¿Cuál NO quieres ser? Con el fin de ayudarte, te proponemos algunas de las Ventajas e inconvenientes de dirigir un equipo:

 

Inconvenientes:

 

1.- Pensar en grupo. Si en la vida de cualquier manager, tomar decisiones resulta a veces extremadamente difícil, la tarea se complica cuando tu radio de acción ocupa e influye a otros trabajadores.

EMPATÍA. Se trata de una habilidad que deberías orientar a tu función. Cuando sepas cómo piensa tu equipo, qué quiere conseguir, será mucho más sencillo decidir por todos.

 

2.- Dejar el colegueo. Puede parecer, a simple vista, que, a raíz de la cualidad anterior, ser “amigo” de tus compañeros de equipo es la mejor forma de llevar a cabo sus propuestas, responder ante ellas, pero no es así. Lo cierto es que, cuando el vínculo personal es muy cercano, es probable que los problemas emerjan ¿dónde comienza el compromiso de tus empleados?

AMABILIDAD Y COMPOSTURA. Es genial caer bien a todo el mundo, sí; sin embargo, se tornará difícil cuando las decisiones que tomes perjudiquen a unos u otros. Cumple con tu tarea de la forma más cercana, pero siempre con los pies en la tierra, sabiendo que hay y debe haber un respeto REAL sobre la tarea de dirección de equipos y sus responsabilidades sobre éstos.

 

3.- Por las buenas, bien. Este punto va en consonancia evidente con el anterior, y es que, habrá equipos que no contribuirán a la mejora de tu función: en muchos casos, regalándote halagos y buenas palabras cuando en realidad no lo sienten. A esta falta de realidad se le suele llamar comúnmente “peloteo” y habitualmente parte de las posiciones jerárquicamente inferiores hacia responsables de los que temen represalias.

FILTRO. Oirás lo que te gustará escuchar sí, pero recuerda que nada es tan malo ni tan ideal como parece, por supuesto. Ten a mano las opiniones de todos, descubre qué se espera de ti, y utiliza tu intuición para descubrir qué hay detrás de cada individuo.

 

Ventajas

 

1.- Metodología propia. Lo normal, a no ser que la compañía te exija ciertos márgenes de acción, tú gestionarás la forma en la que se trabaje en tu equipo. De esta manera, tendrás libertad para ejecutar planes más o menos comprometidos, innovadores, arriesgados, y responsabilizarte de sus resultados.

 

2.- Currículum. Ya estás aquí, has pasado la barrera del MANAGER: ahora gestionas equipos. No te quepa duda de que éste es un paso importantísimo para tu carrera, tu currículum ha pegado un salto cualitativo; en él, no sólo destacarán ya tus conocimientos o capacidades derivadas de la formación, sino que se podrán presuponer muchas más habilidades, parejas a la gestión y revisión de colectivos.

 

3.- Si sabes cómo, delega y vencerás. Distribuir las funciones de todo un grupo es una tarea ardua, a veces imposible, pero, si tienes un pensamiento ágil, descubrirás que la productividad compartida vale doble. Triunfarás y celebrarás tus éxitos como un verdadero equipo, sintiéndote libre de presiones y compartiendo la satisfacción por el trabajo bien hecho; del mismo modo, podrás evaluar los fallos de forma colectiva, delegando funciones y creando filosofía de grupo. Esta forma de ver el liderazgo generará buen ambiente de trabajo y motivación, ¡pruébalo!

 

¿Cuáles han sido tus mayores retos a la hora de gestionar un equipo?